La charla abordó la evolución del sector hacia modelos de Agricultura 4.0 y 5.0, centrándose especialmente en su aplicación práctica en cultivos hortícolas al aire libre.

En la introducción se explicó el paso de la agricultura tradicional a la digital, repasando las etapas desde la Agricultura 1.0 hasta la 5.0, destacando cómo la tecnología, los datos y la sostenibilidad se han convertido en pilares clave.

Se analizaron los factores que impulsan esta transformación: cambio climático, necesidad de eficiencia, escasez de mano de obra y mayor demanda de trazabilidad.

El núcleo de la jornada se centró en cómo la agricultura moderna se basa en datos y en el papel de las tecnologías 4.0: sensores, IoT, plataformas digitales y gestión remota. Posteriormente se explicó el concepto de Agricultura 5.0: integración de IA, robótica y sostenibilidad.


En el bloque dedicado a hortícolas al aire libre, se presentó la idea fundamental: aunque el clima no se puede controlar, sí es posible medirlo y anticiparse gracias a la digitalización. Se revisaron las limitaciones propias del campo abierto (radiación, viento, variabilidad interna del terreno…) y cómo la Agricultura 4.0 ofrece soluciones claras: detección temprana de estrés, optimización del riego y análisis del cultivo desde el aire.

Se desarrolló un apartado amplio sobre teledetección mediante satélite y drones, explicando sus diferencias, utilidades y mapas más relevantes (NDVI, NDRE, térmico y RGB). También se mostraron casos reales donde la teledetección permitió identificar problemas como roturas de riego, carencias nutricionales o focos de plagas.

Otro bloque importante trató el uso de sensores de suelo y clima, incluyendo tensiómetros, sondas de humedad, CE aparente y estaciones meteorológicas. Se explicaron estrategias de riego basado en datos y fertirriego inteligente con control de CE y pH.

La jornada también abordó el papel de la digitalización en la sanidad vegetal: modelos predictivos de mildiu, trips u olas de calor, identificación de focos mediante dron y registros automáticos.

Finalmente, se presentó la transición hacia la Agricultura 5.0, donde la IA facilita decisiones, genera alertas predictivas y automatiza parte del manejo y se resumieron los beneficios directos: mayor producción, ahorro de agua, menos tratamientos y mejor uniformidad.

El cierre de la sesión destacó la importancia de la formación continua y el papel central del agricultor como gestor de datos.

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